Perfil

Luis Serna

1963, Washington D.C. En el monumento a Abraham Lincoln, Martin Luther King frente a miles de personas que buscaban un cambio dijo, “tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”. Así habló frente a la gente el personaje de la cultura de color más importante en el último siglo.

Más de cincuenta años han pasado y el sueño del Dr. King no se ha cumplido del todo, sin embargo, nuevos seres renacen de las cenizas de un pensamiento cerrado, personas que entienden que la igualdad se convierte en la característica más notable del ser humano.

Luis Ernesto Serna Chávez es un hombre de ideales, participó en la administración del ex presidente Vicente Fox y actualmente es la mano derecha y motor principal del jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera. Cuando inició su carrera fue servidor público en el INEGI en 1989 para la administración priista en turno.

Preocupado por la inclusión y consciente de la problemática de desigualdad en el país, siempre se interesó por las personas con capacidades diferentes. Muestra de ello su notable labor en la Oficina de Atención a personas con Discapacidad en el año 2000.

Espectador de los recientes paralímpicos y admirador de algunos atletas que han cosechado medallas para México en distintas justas, Luis Serna entiende que el cambio debe empezar por uno mismo para luego generar una revolución global que cimbre cada poro del mundo para obtener resultados: “la única forma de aminorar la desigualdad es creando oportunidades para crecer como ciudad y país”, dice, consciente que las personas con capacidades diferentes son guerreros que buscan darle siempre lo mejor a la nación.

Amante del jazz y mientras escuchamos una de sus canciones favoritas “What a wonderful world” de Louis Amstrong, un himno para idealistas que denota la belleza de este mundo, fulmina con la siguiente frase:

“Las mujeres son pilares fundamentales de nuestra CDMX”, noto el término nuestra, nacido en Durango pero enamorado de la capital del país, hace suya una ciudad de todos y lo más importante de TODAS.

Después pide un segundo para contestar una llamada, es de trabajo, da instrucciones de logística al interlocutor. Es atento y amable, ofrece disculpas por la premura del tiempo y se compromete a ofrecer todo de sí para, sea cual sea la acción, resulte en los mejores términos.

Termina de contestar el teléfono, me ofrece disculpas y regresamos al punto. No necesita que lo oriente para volver al tema donde la entrevista se quedó, me sorprende la forma en cómo retomamos la idea sobre el papel que juegan las mujeres en la capital del país. Hay un orden en su cerebro que le permite desarrollar mucha información a la vez sin perder el hilo clave. Característica de Luis Serna que se escucha en el medio político con alabanzas, confirmo que es un gran estratega.

Con un genuino interés por temas relacionados con grupos vulnerables y con la voz de la majestuosa y talentosa Ella Fitzgerald en el fondo, hablamos de un punto donde la Ciudad de México se ha destacado en los últimos años: la inclusión de género en distintos rubros.

No sólo es propaganda, organizaciones prestigiosas como El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer ha reconocido la labor de la Ciudad de México en materia de equidad de género con políticas que promueven los derechos del mal llamado sexo débil. Muestra de ello es el compromiso del gobierno capitalino y de Luis Serna por implementar políticas públicas para que las mujeres, sin distinción, tengan la tranquilidad necesaria.

Hombre de familia primero que todo, entiende la importancia del poder femenino en el núcleo y el pleno desarrollo de una ciudad íntegra e incluyente.

¿Es difícil ser la mano derecha de alguien con tanto peso en la toma de decisiones que definen el rumbo de la ciudad más grande del mundo? Pregunto y miro su expresión, sonríe, antes de señalar: “el jefe es muy estricto, no estoy aquí por amistad, sino porque he dado mi mejor esfuerzo”.

La historia le da la razón, un secretario es la mano derecha, el pistón principal de un motor poderoso. Miguel Hidalgo no habría logrado nada sin el sublime trabajo de Ignacio López Rayón en la lucha de Independencia.

Los secretarios particulares se vuelven camaleones, se adaptan a la situación y al entorno para salir avante, deben ser atentos, serios y ordenados. Discretos, eficaces y exigentes consigo mismos.

Fue dentro de la reciente administración capitalina donde Luis Serna mostró esas condiciones, se enfrentó a los grandes retos como: el manejo delicado de coyunturas que se suscitaron con la intervención quirúrgica del jefe de gobierno, así como la atención que da a cada actor dentro de la arena política de la capital y de forma más reciente, la planeación y desarrollo de la visita del Papa Francisco a tierras aztecas. Ha demostrado con creces ser un gran estadista, yo pude comprobarlo con la llamada que tomó en medio de esta entrevista.

El escritor argentino Osvaldo Soriano dijo alguna vez, “los ideales son la única forma de saber que estamos vivos”, con 46 años de edad Luis Serna se siente más vivo que nunca cuando condena todo acto de injusticia en la capital, “la violencia destruye, debemos ponerle un alto”, dice al terminar la entrevista, mientras la locutora Dagmar Ruíz de Horizonte, una de sus estaciones de radio favoritas, presenta la última canción del bloque, Unforgettable de Nat King Cole.