De Durango a la Ciudad de México

De Durango a la Ciudad de México

¿Qué tienen en común Guadalupe Victoria, Dolores del Río y Luis Serna? Todos nacieron en Durango y triunfaron en la capital del país. Un gran reto, esperanzas y sueños se forjaron para estos nombres que lograron el éxito en la Ciudad de México.

Hablar de Durango es hablar de la fuerza de su historia y la determinación de su gente para conquistar el futuro, muchas veces incierto, pero con la convicción de no rendirse nunca.

Guadalupe Victoria nunca se imaginó que sería el primer presidente de México, Dolores del Río no pensó que sería la figura femenina más importante en la historia del Cine de Oro y Luis Serna nunca se visualizó cuando era niño, como una pieza clave en la construcción de algunas de las políticas públicas más importantes en la Ciudad de México.

Además de ser duranguenses, características importantes definen a estos personajes ilustres: la determinación y convicción para llevar su talento a la metrópoli más poblada del planeta y lograr con creces el éxito profesional, personal y humano.

Luis Serna no se imaginó llegar a donde está ahora, egresado de Administración de Empresas en una capital enorme en 1989 empezó a abrirse brecha con la dificultad que representa vivir en la ciudad más poblada del planeta.

Carlos Monsiváis definió en innumerables crónicas lo compleja que resulta la jungla urbana del país, elementos al que se tuvieron que enfrentar estos duranguenses ilustres. Luis Serna salió avante.

Luis Serna se considera un ser enamorado de la Ciudad de México, de sus calles históricas, su gente, los matices que desprende cada punto, avenida y esquina. Se convirtió en un leal absoluto de la iconografía de una capital enorme, sin dejar de lado los valores que cada duranguense tiene en el ADN.

Francisco Villa, Silvestre Revueltas y Francisco Zarco son algunos otros nombres históricos que nacieron en Durango y triunfaron en la Ciudad de México desde distintas trincheras.

El 8 de julio de 1563, Francisco de Ibarra y un pequeño ejército fundaron la Villa de Durango, capital de la provincia, la cual estuvo a punto de desaparecer en numerosas ocasiones por la conquista, pero resistió el andar de los años, mostró temple de lucha y sirvió de apoyo gracias a su fuerza para el establecimiento de numerosos momentos históricos en la fundación de una nación próspera.

Por ello los durangueses son aguerridos, tercos en ocasiones y obsesivos cuando se trata de defender los ideales en los que creen, Luis Serna es un fiel heredero de esta tradición. No claudica y se comprueba que tanto él como otros personajes históricos, nacer en ese bello estado del norte de la República Mexicana es una bendición. Y triunfar en la capital del país un gran reto que no cualquiera cumple. Afortunadamente para todos, ellos lo hicieron.